Alfonso López

PRIMER CAMPEÓN MUNDIAL DARIENITA.

Lo recuerda como si fuera ayer: “El 27 de octubre de 1976 es el día más importante en mi vida, al cumplir mi sueño de convertirme en campeón mundial”, rememora Alfonso López, luego de alrededor de 41 años de esa hazaña, que lo dejó en la rica historia del boxeo panameño, como el primer monarca oriundo de Darién.

López, nacido en Chepigana el 1 de agosto de 1953 apodado “Piedrita”, por su diminuta estatura, pero con una solidez como pugilista, que combinaba pegada y el boxeo clásico de la escuela panameña, ese 27 de octubre de 1976 derrotó por nocaut técnico en 13 asaltos al filipino Erbito Salavarría en la arena Barangay de Manila, Filipinas, para coronarse campeón mundial peso mosca 112 libras de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

“Fue una pelea difícil, pero mi preparación y mi deseos de ser campeón fueron las claves para lograr el título”, sentencia López. “Quería emular a mi ídolo Ismael Laguna y ese día lo logré y me sentía el hombre más feliz del mundo”, puntualiza.

López a los 23 años llegaba a ese pleito titular invicto en 22 peleas, entre ellas una victoria por decisión dividida ante Salavarría el 29 de junio de 1974 en el gimnasio Nuevo Panamá, hoy arena Roberto Durán. “Me la tuve que rifar, porque Salavarría era un boxeador de mucha experiencia y no era nada fácil derrotarlo en su propio patio, pero por mi preparación lo pude hacer”.

También considera como fundamental para conseguir el título estar claro de sus objetivos. “Estaba concentrado y con los pies sobre la tierra que hasta ese momento no había conseguido nada. Después de un largo día de entrenamientos llegaba al hotel de concentración y después de ver televisión a las 7 de la noche estaba listo para dormir y esperar la rutina del día siguiente”.

López, tras una carrera que inició con un triunfo por decisión ante Celso Pérez el 5 de diciembre de 1971 en el gimnasio escolar de David, Chiriquí, fue superado por puntos por el haitiano Richard Clarke en Puerto Príncipe, Haití el 4 de mayo de 1985 en el que sería su último combate, para acumular un récord de 59 encuentros, con 39 victorias, 21 antes del límite, 18 derrotas, ocho por nocaut y dos empates.

EL BOXEO SU VIDA…

Para López el boxeo ha estado ligado siempre a su vida, desde que era niño y se peleaba con otros niños, y en su juventud cuando pasó por el aficionado y el profesionalismo, hasta llegar a ser campeón mundial.

Pero hoy a los 64 años sigue con su pasión a esta difícil disciplina deportiva, como instructor de boxeo en el Centro de Deportes de Combates del Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes), en la ciudad deportiva Irving Saladino.

“Bueno el boxeo me ha dado muchas oportunidades y satisfacciones y ahora me toca impartir lo aprendido y eso también lo estoy disfrutando”.

López trabaja básicamente con los pugilistas aficionados, aunque en algunas ocasiones con profesionales. “Además de impartirle lo que es técnica, les aconsejo que trabajen con humildad y mucha disciplina, porque en Panamá hay boxeadores talentosos, pero lo malo es que se creen campeones antes de disputar una pelea por un título mundial”.

López dice estar orgulloso de ser el primer campeón mundial mosca panameño y el primero nacido en Darién, provincia que ha aportado otros dos monarcas, Víctor Córdoba en supermediano y el difunto Pedro “El Rockero” Alcázar en supermosca, entre los 30 púgiles que han escrito con letras doradas como campeones universales la historia boxística panameña.

Alfonso López, un gran deportista panameño.

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